Mira, siente, juega…como una niña/o

¿Qué hay más lindo que la ternura de una niña o niño?
¿Qué hay más sincero que su espontaneidad?
¿Y qué me dices de esa facilidad para cambiar de emoción a emoción?

Tengo una GRAN NOTICIA
Ese niño y niña que fuiste sigue dentro de tí.
Esas emociones, esa ternura, esa generosidad están en tí
Da igual la edad que tengas ni lo que hayas madurado a lo largo de tu vida.
ESA NIÑA, ESE NIÑO sigue dentro de tí. Sólo es cuestión de deajrlo salir, de coger de él, de ella todo lo bueno que tiene para ti para vivir este momento.
Cuando crecemos pensamos que ese niño interior muere. Y no es cierto. Sólo si tienes ganas y tiempo para él y para ella, saldrá con su mejor sonrisa, con su mejor caricia, con su mejor abrazo

Permítete disfrutar de tu niñ@ interior

  • Para aprender a disfrutar-te, querer-te y respetar-te
  • Para encontrar ese espacio y compartir desde la inocencia de tu niña y niño lo mejor de ti.

Te dejamos unas propuestas para sacar tu niñ@ interior y pasar un rato divertido jugando, sintiendo con los cinco sentidos.→ Quiero ver las propuestas ←

Hoy me encontré con alguien

Hoy me encontré con alguien! Alguien que hace tiempo no veía. Alguien que conocí hace ya algunos años…

A pesar del tiempo, no la encontré muy cambiada y la verdad, fue un encuentro agri-dulce.

Pelo más largo, y creo que algo más claro.

Sus manos distintas…ya no eran aquellas suaves y tiernas que acariciaban mis mejillas…ahora estaban frías y ásperas!

Sus ojos…ayyyy sus ojos. Grandes y lindos, acordonados por esas grandes pestañas. Y en esa mirada volví a sentir la tristeza del adiós, de un hueco en su interior, pidiendo a gritos un poco de consuelo.

Se clavaron en los míos, y a pesar de que por un momento casi me arrastran a esa emoción anteriormente conocida, fui capaz de esbozar una sonrisa. Con mis labios, en silencio, con mi mirada quise decirle :

«Sigues siendo Fuerte! Luchas por lo que quieres! Sigue Adelante! Eres alguien Increíble! Alguien lleno de Ternura y Amor! Tu sólo sabes lo mucho que tienes para dar. Y de esa manera recibirás !»

Me miraba fijamente a los ojos mientras dos lágrimas recorrían sus mejillas. Con voz suave y casi en un susurro imperceptible me dijo :

» No sufras por estas lágrimas son las que limpian la tristeza antes de volver a sonreír .»

Nos fundimos en un abrazo y cerré los ojos. Poco a poco, en mi espalda, sentí de nuevo la suavidad y calor de aquellas manos. Permanecimos inmóviles, solo escuchando nuestra respiración y sintiendo nuestros cuerpos y cabezas fuertemente apretadas, tal como si fuéramos una misma persona.

No se cuanto tiempo permanecimos así, tal vez minutos, horas, días…quizá toda una vida…

Cuando abrí los ojos de nuevo, me sorprendí frente al espejo, abrazándome a mí misma.

Me alegró tanto reencontrarme. Sonreí.