¡ Qué aburrimiento !

Y no a nivel profesional, que lo oigo continuamente y trago saliva y re-educo.

Me aburre cuando lo oigo en boca de mis amigas y amigos.

«Yo estoy aquí para darte placer». » Solo quiero que te quedes satisfechx». «Te voy a hacer sentir el mayor placer que hayas sentido nunca»  y podría estar horas horas y post post mencionando frases tipo  éstas de arriba.

SEÑOOOORESSSSS, SEÑOOOORAAAASSSS

Que el Placer es mío. Que sólo me corresponde a mí y sólo a mí decidir si voy a disfrutar. Que yo decido si me quedo satisfechx o insatisfechx. Qué es mi, y sólo MI RESPONSABILIDAD tener un orgasmo. 

Que el tiempo  que dura la relación en la que nos encontramos para tener sexo, es mío también. Y que si lo comparto contigo es debido a que negociamos cuando empieza y cuando termina. Que no depende de si hay un orgasmo, una eyaculación o sólo de tu decisión de terminar.

Que ese tiempo es de cada uno y así lo compartimos. 

Que el placer es mío y el tuyo es tuyo y así lo compartimos.

Que dejes de decidir por ti mismo o misma cual es el momento ideal para empezar o terminar. 

Que dejes de decidir por ti y por mí.

Que TOMO LAS RIENDAS DE MI PLACER Y MI TIEMPO y decido como invertirlo, y compartirlo, si quiero..

Que el Tiempo y el Placer son míos

Comunicación: Asertividad y Escucha

¿ A veces te quejas de la poca comprensión de tu pareja ?

Cuando pides algo, ¿ lo haces desde la necesidad y/o la exigencia ?

¿Tienes discusiones inútiles que terminan sin darte los resultados que quieres?

¿ Te funciona realmente tu manera de comunicarte?

Es importante aprender a comunicar y conocer las diferentes formas de comunicarse de las personas de tu entorno.

Hacerlo con Asertividad y con una buena escucha te ayudará a mejorar tus relaciones personales ( entre otras relaciones)

Si el lenguaje que utilizas no funciona:

CAMBIA TU COMUNICACIÓN.

 

Te proponemos el taller Comunicación y Relaciones. → QUIERO VER LA INFORMACIÓN ←

 

Mira, siente, juega…como una niña/o

¿Qué hay más lindo que la ternura de una niña o niño?
¿Qué hay más sincero que su espontaneidad?
¿Y qué me dices de esa facilidad para cambiar de emoción a emoción?

Tengo una GRAN NOTICIA
Ese niño y niña que fuiste sigue dentro de tí.
Esas emociones, esa ternura, esa generosidad están en tí
Da igual la edad que tengas ni lo que hayas madurado a lo largo de tu vida.
ESA NIÑA, ESE NIÑO sigue dentro de tí. Sólo es cuestión de deajrlo salir, de coger de él, de ella todo lo bueno que tiene para ti para vivir este momento.
Cuando crecemos pensamos que ese niño interior muere. Y no es cierto. Sólo si tienes ganas y tiempo para él y para ella, saldrá con su mejor sonrisa, con su mejor caricia, con su mejor abrazo

Permítete disfrutar de tu niñ@ interior

  • Para aprender a disfrutar-te, querer-te y respetar-te
  • Para encontrar ese espacio y compartir desde la inocencia de tu niña y niño lo mejor de ti.

Te dejamos unas propuestas para sacar tu niñ@ interior y pasar un rato divertido jugando, sintiendo con los cinco sentidos.→ Quiero ver las propuestas ←

Deseo y Pasión

¿Qué es el deseo sexual? El deseo sexual se define como el impulso de carácter instintivo y/o psicológico que incita a la persona hacia la conducta sexual. O dicho de otra manera las ganas que tenemos de llevar a cabo una relación sexual.

Actualmente hay varios factores que afectan al apetito sexual, estos principalmente están relacionados con el estilo de vida que llevamos. Las prisas, el estrés, las preocupaciones sobre el trabajo, económicas, tareas del hogar y otras cosas que nos lo producen acaban afectándonos en el terreno sexual. Llevamos una vida muy activa y acelerada y esto nos pasa factura a la hora de tener relaciones sexuales. Por el contrario también la apatía ante determinadas situaciones puede ejercer la falta de deseo sexual.

Está comprobado que existen diferencias en la estimulación sexual entre hombres y mujeres. El hombre siente un estímulo mayor a través de la vista, sus principales estímulos son visuales, un conjunto de ropa interior sexy, una mirada seductora….La mujer vibra con los sentidos del tacto y del oído. Que mejor que unas caricias en el cuello o en la espalda y unas frases bonitas al oído para estimular y encender el deseo de una dama. Esto son generalidades. A ti, ¿ qué sentido te aumenta el desea y desata tu pasión?

Aquí unos pequeños consejos para aumentar la libido:

  • El deseo es la manifestación de la energía sexual; vive la vida con alegría y pasión. Come sano, haz ejercicio, siéntete en contacto con la naturaleza.
  • Las emociones están íntimamente ligadas con el deseo; la depresión y ansiedad son malos amigos de una buena vida sexual. Comunica tus sentimientos de manera asertiva, ámate y valórate a ti mism@ y realiza actividades que te hagan sentir satisfecho.
  • Activa tu energía femenina. Tener tonificados tus músculos pubococcigeos es vital. Ejercitarlos con pequeñas contracciones (Ejercicios de Kegel). Eso te ayuda a ser consciente de tus músculos vaginales, a conocer cómo actúan y a conectarte con tu anatomía femenina. Hacer actividades que te conecten con esa energía femenina. Busca aquellas que más llamen tu atención y APÚNTATE.  Permítete prepararte para un encuentro sexual: un baño con música suave o sensual, velas y/o aceites esenciales mientras te masajeas y relajas. Cuando llegue tu amante vas a estar mucho más predispuesta y sensible a cualquier tipo de caricia y roce.
  • Activa tu energía masculina. Ejercitar la musculatura pubococcígea también te va a ayudar. Inspecciona otras partes de tu cuerpo dónde se encienda tu deseo. Cuídate, quiérete y acéptate. El ejercicio te va a ayudar a tu capacidad física. Prepara-te y prepara el encuentro sexual que tu pareja y tu siempre quisisitéis.
  • Imaginación al poder. El cerebro es nuestro órgano sexual más importante, es el cerebro el que dice si algo es placentero y te eriza la piel o no. Cultívalo lee poesía o relatos con un toque erótico. Imagina fantasías sexuales en la que tú seas la/el protagonista, esto hará sentirte especial,  más predispuest@ hacia un encuentro sexual. Esto es muy importante cuando tienes pareja porque todos sabemos que el tiempo y las costumbres hacen caer en la rutina. Ésta es bastante enemiga del deseo sexual, por lo tanto, se atrevida y/o atrevido y juega. Sorprende a tu pareja con lencería sexy, algún juguete erótico que poder compartir o quién sabe si haciendo realidad una de sus fantasías.

Para tener un apetito sexual sano lo que es necesario es principalmente sentirse bien, aceptarse, estar a gusto con la vida y tener confianza y buena comunicación con la persona con la que quieres compartir esos momentos especiales.

Aumenta tu deseo y da fuego a tu pasión. Tenemos dos talleres para trabajar con tu deseo y avivar la llama de la pasión. Infórmate visitando nuestra sección de Talleres. → Ir a Talleres ←

Hoy me encontré con alguien

Hoy me encontré con alguien! Alguien que hace tiempo no veía. Alguien que conocí hace ya algunos años…

A pesar del tiempo, no la encontré muy cambiada y la verdad, fue un encuentro agri-dulce.

Pelo más largo, y creo que algo más claro.

Sus manos distintas…ya no eran aquellas suaves y tiernas que acariciaban mis mejillas…ahora estaban frías y ásperas!

Sus ojos…ayyyy sus ojos. Grandes y lindos, acordonados por esas grandes pestañas. Y en esa mirada volví a sentir la tristeza del adiós, de un hueco en su interior, pidiendo a gritos un poco de consuelo.

Se clavaron en los míos, y a pesar de que por un momento casi me arrastran a esa emoción anteriormente conocida, fui capaz de esbozar una sonrisa. Con mis labios, en silencio, con mi mirada quise decirle :

«Sigues siendo Fuerte! Luchas por lo que quieres! Sigue Adelante! Eres alguien Increíble! Alguien lleno de Ternura y Amor! Tu sólo sabes lo mucho que tienes para dar. Y de esa manera recibirás !»

Me miraba fijamente a los ojos mientras dos lágrimas recorrían sus mejillas. Con voz suave y casi en un susurro imperceptible me dijo :

» No sufras por estas lágrimas son las que limpian la tristeza antes de volver a sonreír .»

Nos fundimos en un abrazo y cerré los ojos. Poco a poco, en mi espalda, sentí de nuevo la suavidad y calor de aquellas manos. Permanecimos inmóviles, solo escuchando nuestra respiración y sintiendo nuestros cuerpos y cabezas fuertemente apretadas, tal como si fuéramos una misma persona.

No se cuanto tiempo permanecimos así, tal vez minutos, horas, días…quizá toda una vida…

Cuando abrí los ojos de nuevo, me sorprendí frente al espejo, abrazándome a mí misma.

Me alegró tanto reencontrarme. Sonreí.