La importancia de la Gestión Emocional

Buenos días

Voy a hacerte unas preguntas,

  • ¿cómo es de importante para ti la inteligencia emocional en la vida?
  • ¿cómo es de importante la inteligencia emocional en los colegios?
  • ¿cómo es de importante la inteligencia emocional en las organizaciones o empresas?

Mi respuesta es un rotundo muy muy importante.

Todas las personas que nos metemos en este mundo (ya sea el de la formación, el crecimiento personal o el coaching) creemos que hay algo que aprender y que cambiar.

Sabemos que, con ciertas herramientas, todo se podría mejorar. Y si, quizás he sido muy osada con el todo, pero realmente es lo que creo.

Como madre, veo que en los colegios hay una deficiencia muy grande en relación a la Educación Emocional. Crecen niños con falta de empatía, enseñándolos a competir (que hay un punto de la competición muy bueno, pero hay otro muy malo), sin saber comunicarse, sin reconocer que es lo que les ocurre en su cuerpo, sus emociones…

Y es que igual de importante es aprender matemáticas que aprender a vivir, incluso creo que aprender a vivir es un poquito más importante ya que trae implícito todo lo demás.

Aunque me siento muy feliz por el hecho de que poco a poco se está introduciendo. Es una tarea ardua, pero lo estamos logrando. En los CPR (Centros de Profesores y Recursos) formamos a profesores en esta área para que poco a poco nuestros hijos sean adultos sanos.

De igual forma podemos seguir con las instituciones. Unos trabajadores sin estrés, o sabiéndolo gestionar. Con un buen clima, sabiendo que son cuidados.

Y es que la inteligencia emocional nos permite relacionarnos, nos permite expresarnos, conocernos, controlar nuestros impulsos más primarios, reconocer qué es lo que nos quieren decir nuestras emociones.

Una de las cosas que leo más a menudo es que la inteligencia emocional nos ayuda a controlar nuestras emociones. Personalmente no creo que esa sea la palabra correcta. No creo que se tengan que controlar las emociones, ya que todas, absolutamente todas tienen una función.

Lo que sí que es cierto es que nos ayuda a expresarlas con Asertividad.

Y por supuesto si eres Coach, es una de las patas de la mesa más importantes. Saber y comprender que le está ocurriendo a tu Coachee, sus miedos, sus creencias, sus resistencias… Poder guiarle en el proceso de una forma completa.

Además, no sólo para él, sino también para el Coach, ya que bajo mi punto de vista es básico que la persona que dirige el proceso se haya trabajado y tenga una base sólida, ya que como bien sabes, es muy fácil meter nuestro mapa.

Por este motivo, desde Emocionarte, queremos ofrecerte este curso Online con doble titulación: Experto en Inteligencia Emocional y Facilitador de Técnicas de Gestión Emocional acreditado de forma internacional, con el que además te podrás certificar en un futuro si lo deseas.

Sin más que contarte, por ahora 😉 , me despido y te deseo un feliz día.

¡Te veo dentro! Para ver la información de la formación entra aquí

Miriam Simón

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Llorar=Vida

» No llores más»

«No llores, esto también pasará»

«Llorar no va a solucionar tus problemas»

«El tiempo lo cura todo, venga no llores»

» Deja ya de llorar»

Cuántas veces hemos oído incluso dicho estas frases. Cuántas veces hemos aguantado las ganas de llorar, porque no era el momento o para que no nos viera nadie.

AL NACER LLORAMOS y si un recién nacido NO llora todos se preocupan y se encienden las alarmas. Llorar es igual a Vida.

Llorar es una manera de expresar cómo nos sentimos: tristes, alegres, nostálgicos… Expresar un montón de emociones que están dentro de nosotros y necesitan salir al exterior.

Además al llorar eliminamos oxitocina, noradrenalina y adrenalina. Estos elementos tienen para el cuerpo el mismo efecto que un analgésico. Y los expertos indican que disminuye la angustia y favorece la relajación. ¿Has sentido alguna vez después de llorar que estás como más liviano?

¿Eres de las personas que no quieren que te vean llorar y te contienes? Es una elección. Te invitamos a que busques un espacio y un momento para dejar salir esas emociones.

¿Te molesta ver o escuchar a alguien a tu lado llorar? Empatiza con esa persona. El mejor consuelo en ese momento es preguntar: ¿qué necesitas? Déjale que exprese y saque su emoción no lo intentes parar.

¿No te es fácil sacar las lágrimas? Escucha tu cuerpo. Relájate y tómate un momento para describir o imaginar esa emoción. Ponte música o una «peli» de esas que te evoquen llorar. No te agobies si aún así no lo consigues, sigue insistiendo: lo lograrás.

No es más fuerte el que menos llora. Ni más cobarde el que lo hace.

Las emociones y el cuerpo nos hablan. No dejes de escucharles.

 

Y si quiere acompañamiento para escuchar y aprender a gestionar tus emociones recuerda que estamos para ello. Pincha Aquí para más información

Sintoniza – te

Hay noches revueltas y mañanas que se ponen en acorde con ellas.

Te levantas con un vaivén de emociones que no sabes ni a cuál atender. Más el cansancio de una noche en vela.

Gestiona tus emociones. ¿Cómo carajo se hace eso si no sé ni cuáles tengo?

Imagina que todas esas emociones son como una radio de esas antigüas sin cd´s ni casette. Solo un par de botones.

¿Como funciona una radio?

Encender: Párate un momento, te invito a cerrar los ojos, respira profundo hinchando bien tus pulmones y dejando salir el aire muy despacio por tu boca entreabierta. 

Escucha: Escucha lo que ocurre dentro de tu cuerpo. Haz mentalmente una revisión de cada parte de él y escucha lo que pasa en cada una de ellas. Desde la planta de los pies hasta lo más alto de tu cabeza.

¿Has conseguido escuchar algo? Observa que volumen tiene aquello que oyes, mira en qué frecuencia está. Ponle un número de frecuencia. 

Frecuencia: Ahora es el momento de decidir. De quedarte en la frecuencia que estás o utilizar la ruedecita para cambiarla. Imagina o visualiza que a mayor frecuencia más te gusta lo que escuchas y a menor frecuencia es un poco menos gustoso. Busca por todo el dial esa frecuencia en la que decidas estar. Gira a la derecha o a la izquierda, lo importante es encontrar aquello que te haga sentir cómo elijas.

Volumen: ¿ya encontraste la frecuencia ideal para este momento? Pues ahora mira la rueda del volumen. ¿Está a tu gusto? También puedes modificarlo, más volumen, menos volumen. Busca el más adecuado para ti ahora. Si lo quieres puedes subirlo en un momento y volver a bajarlo después. Quédate con la intensidad mejor para ti, ahora.

¡¡¡Recuerda!!!

  • que también puedes apagar y volver a encender en el momento que te apetezca
  • que siempre puedes cambiar de una frecuencia o a otra. Subir o bajar el volumen. Encuentra tu frecuencia ideal para este momento.

Siempre puedes volver a SINTONIZAr – TE.

4 sonrisas al menos

4 … SONRISAS… al menos…

¿Cuántas veces sonríes al día?

¿Te ha parado a contemplar los cambios que se producen en tu rostro cuando sonríes?

Además, la sonrisa tiene la capacidad de alterar el circuito de la angustia, manda un mensaje al cerebro de que todo está bien. Si aguantas la sonrisa el cerebro necesariamente tiene que hacer algo para adaptarse a ese mensaje. (Dr. Mario Alonso Puig)

Qué bonita suena la teoría. Y si no me sale la sonrisa porque mi estado de ánimo es horroroso. ¡FÍNGELA!

Cuando sonríes esa es la orden que mandas a tu cerebro, tus músculos faciales le dicen a tu mente cómo quieres estar. Es el mismo efecto que tienen las palabras positivas. De éstas hablaremos en otro post. Cuando empieces a practicar tu sonrisa fluirá sola, es cuestión de practicar…y probar.

4 sonrisas al menos:

  • Una nada más levantarte porque comienza un nuevo día…
  • la segunda al mediodía porque te queda toda la tarde para seguir disfrutando
  • la tercera por la noche pensando en esos momentos que te han hecho hoy feliz.
  • y la cuarta en cualquier momento, así de sorpresa….

4 sonrisas al menos

  • Cuando estés contento SONRÍE
  • Cuando estés triste SONRÍE
  • Cuando estés con gente querida SONRÍE
  • Cuando te sientas solo y te angustie SONRÍE

Sonríe al sol y a la luna. Sonríe a las flores y a los animales. Sonríe al trabajo y al descanso. Sonríe a quien te acompaña y a quien se marchó. Sonríe al estrés y al tedio.

Sonríe cuando quieras pero ten:

4 sonrisas al menos